Centro Turístico - Cultural Sant Josep, Ibiza - MV arquitectos
15755
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-15755,ajax_updown,page_not_loaded,,qode-title-hidden,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-12.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.2,vc_responsive
CENTRO TURÍSTICO - CULTURAL SANT JOSEP, IBIZA

Equipo

Arquitectos: Ignacio Martínez Molina + Héctor Nevot LLoret
Javier Miró Rodriguez

Datos del proyecto

Concurso: Finalista

Ubicación: Cala de bou. Sant Josep. Ibiza
Superficie: 3.750 m2

Fecha

2012

Descripción

La elevada densidad de la edificación de la zona, la ausencia de grandes espacios públicos junto a la ubicación y vistas privilegiadas nos lleva a concebir el edificio como una plaza – mirador.

Para ello el centro turístico-cultural queda semi-enterrado y es la cubierta del edificio la que se utiliza como espacio público, como plaza. El concurso implicaba mantener varias instalaciones existentes (estación de bombeo, casetones) que son “cubiertas” por esa plaza semi-elevada.

 

Un espacio público donde se eleva un gran pórtico o porche que enmarca las vistas y que, como un elemento escultórico, intenta ser un reclamo. Una cafetería y una escalera circular de conexión con el espacio inferior, dan programa a ese porche,

Este espacio tiene un anfiteatro-graderío en dos de sus frentes, que delimitan espacialmente ese vacío o plaza, donde se pueden realizar conciertos, teatro, mercadillos, juegos o simple mirador.

 

La superficie de la plaza queda interrumpida por un patio circular, lucernarios, un escenario circular y demás elementos que intentan romper la monotonía de la plaza, de la misma manera que en una plaza urbana hay kioscos, metro, bancos, parterres, etc., sin con ello romper la continuidad espacial.

 

De la misma forma, en las cuatro esquinas se ubican escaleras o rampas, de grandes dimensiones, para atraer y generar una fluidez del movimiento peatonal, tal como en una plaza urbana tradicional las esquinas se abren casi siempre a calles.

Al estar el edificio semi-enterrado la altura de la plaza con respecto a la calle es un poco menos de una planta. Una gran rampa de 5 m de ancho continúa el recorrido peatonal de la acera invitando a subir de forma natural.

 

Una cierta idea de ciudadela o alcazaba preside la imagen de esa plaza, como si se tratara de una edificación defensiva que sirve como atalaya o mirador. De ahí que los muros que cierran el edificio y forman la plaza son pensados como sólidos muros de piedra de marés, los pavimentos pétreos y la rampa como elemento que preside y que trae a la memoria la imagen de fortificación.

Uso de cookies

Utilizamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario.
Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies